DIFERENCIA ENTRE REPRODUCCIÓN Y MULTIPLICACIÓN

REPRODUCCIÓN VEGETAL

La reproducción vegetal consiste en la utilización de semillas (o esporas en el caso de los helechos y resto de pteridofitas) para producir nuevas plantas. Al tratarse de un material fruto de la combinación de un gameto femenino y otro masculino, las semillas producen individuos con cierta variabilidad genética: todas las plantas producidas así son diferentes unas de otras.

MULTIPLICACIÓN VEGETAL

A diferencia de la anterior, la multiplicación vegetal no utiliza semillas ni esporas, aprovechando tejidos como el tallo o las raíces para producir nuevas plantas. No hay variabilidad genética y todos los individuos producidos son exactamente iguales a la planta de origen (salvo mutaciones).

 

REPRODUCCIÓN VEGETAL

LATENCIA Y LETARGO

Las semillas a menudo poseen estructuras y componentes metabólicos que impiden la germinación. Aunque parezca lo contrario, son mecanismos que están diseñados para aumentar el porcentaje de éxito en la reproducción. A estos mecanismos se les denomina latencia o letargo de la semilla.

No siempre que las condiciones meteorológicas y edáficas (del suelo) son adecuadas para la germinación es conveniente germinar. Para empezar, es necesario dar una oportunidad a los mecanismos de dispersión antes de ponerse a germinar, para no hacerlo justo al pie de la planta que produjo las semillas.

Una forma de producir letargo es impedir que el agua penetre en la semilla gracias a una capa impermeable y dura alrededor. Esta capa es frecuente en leguminosas y malváceas, por ejemplo. Sin ablandar dicha capa, la entrada de humedad y el comienzo de la germinación será imposible. En algunas semillas, esta capa posee una especie de tapón de corcho que "salta" hacia el exterior en contacto con fuego, permitiendo a partir de ese momento la entrada del agua y el inicio de proceso de germinación.

Otras formas de letargo afectan al embrión de la semilla. Este puede necesitar pasar suficiente tiempo en un ambiente frío y húmedo para completar su proceso de maduración. Este mecanismo asegura a la semilla haber pasado la época invernal antes de iniciar la germinación, evitando hacerlo en otoño.

Para eliminar el letargo y poner a germinar las semillas es imprescindible conocer el tipo de proceso que necesita cada especie. Eliminar la capa impermeable puede suponer la necesidad de realizar un escarificado (erosionado) mediante sustancias químicas como el ácido sulfúrico concentrado (imitando el proceso de digestión animal) o procedimientos mecánicos a modo de papel de lija aplicado en la superficie. En el caso del letargo del embrión, almacenar la semilla en capas (estratificación) entre arena húmeda a una temperatura baja durante varias semanas será uno de los tratamientos más habituales.

(Continuará...)

Iniciamos el que parece será uno de los artículos más extensos de esta Web. En él trataremos de realizar una práctica recopilación de los métodos de reproducción y multiplicación más apropiados para las especies ornamentales.

Será necesario contar con los conocimientos generales básicos imprescindibles en el mundo de la multiplicación y reproducción de plantas, algo que incluimos en un artículo aparte. Entre otras cosas, distinguiremos entre multiplicación (vegetativa, no sexual) y reproducción (sexual, por semilla). Además, será necesario conocer técnicas como el estratificado, la escarificación, el injerto, estaquillado, etc.

Antes de iniciar nuestra andadura conviene conocer que hay variedades patentadas. Esto supone que desde que se inscribe la patente hasta que puede ser multiplicada libremente deben pasar 25 años si no queremos incumplir las leyes internacionales.